En junio de 2013, Álvaro Arciniega, Leticia Perulero y Nuria Pasamontes, adquieren el traspaso de un local en el céntrico barrio de Chueca en Madrid. El local, antiguo bar Ambienta2 es puesto a punto para las inminentes fiestas del Orgullo Gay de ese año, para lo que todos sus amigos se vuelcan en el lavado de cara, pues el local se encuentra en deplorables condiciones de salubridad debido a la lamentable falta de profesionalidad de la anterior dueña.

    

    

  

Gracias a toda la ayuda prestada, el bar pudo abrir a tiempo para una semana después volver a cerrar y así iniciar la gran reforma del local que duraría todo el verano.

  

A mediados de julio empieza la obra, realizada casi íntegramente por el grupo de amigos más cercanos.